egún narra José Luis Lope en su discurso de ingreso a la “Real Academia de Ciencias, Nobles Artes y Bellas Letras”, en el año 1969 ésta no tenía sede oficial, realizando las reuniones en una sala de Juntas en la Diputación Provincial, por entonces en la calle “Pedro López, 5”. por lo que su presidente, don Rafael Castejón y Martínez de Arízala, solicita a la entidad bancario dependiente del obispado, “Monte de Piedad del Señor Medina y Corella y Caja de Ahorros de Córdoba”., la cesión del edificio situado en «Ambrosio de Morales, 9», solar de la antigua sede del «Cabildo Municipal» y por entonces desocupado, para sede de la Academia. La cesión se produce al año siguiente y la entidad bancaria se convierte en mecenas de la Academia, con una subvención para el mantenimiento de la sede. Es en esta época cuando se realiza la actual escalera. En el año 1990 el edificio fue por la Academia.

La Academia se funda el año 1811 por el canónigo Manuel Mª de Arjona y Cubas, quien residía en la casa nº 3 de la calle Manríquez, antigua casa de los Marqueses de Benamejí, celebrándose las primeras sesiones de la Academia en este domicilio. El origen de la Academia hay que buscarlo en una escisión de socios de la Sección Literaria de la “Real Sociedad Patriótica de Amigos del País”, en plena Guerra de la Independencia. En mayo de 1818 la Academia es aprobada por el rey Fernando VII y en 1915 se le concede el título de Real, por Alfonso XIII.
En el año 1841 la sede de la Academia se encontraba en el “Colegio de Santa Victoria”, pasando luego al vecino “Escuelas Pías” y de aquí a los locales que hoy ocupa el Museo de Julio Romero de Torres, hasta 1930, cuando fallece el pintor y esos locales son ocupados por el nuevo museo. Pasaría a la “Casa Mudéjar” de la calle Samuel de los Santos, y en 1945 ocuparía unos salones en la sede de la Diputación Provincial, en la calle Pedro López.
El edificio lleva años esperando una profunda rehabilitación y en tanto la Real Academia tiene su sede en el antiguo “Colegio de la Asunción”, que fuera posterior sede del Rectorado de Córdoba, teniendo cedido el “Salón de las Columnas”, realizando muchos de sus actos en el “Círculo de la Amistad”.

Entre las piezas arquitectónicas que aún conserva este edificio se encuentra una ventana en ajimez con arcos lobulados, donde destacan los pequeños capiteles en los que se encuentran labrados los escudos de las armas de Córdoba. La ventana se sitúa en el muro de carga, que coincide con la muralla romana. Este escudo es la representación más antigua arquitectónica que se conoce del escudo de Córdoba. En dos de sus caras se encuentra el escudo de la ciudad con cinco leones y castillos en la orla y en el campo un león rampante. En las otras dos caras se representa el escudo de Castilla y de León en cuatro cuarteles de dos a dos.
“La Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba es una Corporación de Derecho Público de naturaleza esencialmente cultural que tiene como finalidad principal el fomento de los trabajos de investigación en las ramas que su título refleja y la difusión pública de toda clase de conocimientos y actividades científicas, históricas, literarias y artísticas, cuyo desarrollo constituye la línea medular de los contenidos de su programación anual.
La Academia consta de 35 académicos numerarios, que deben tener nacionalidad española y ser elegidos – mediante votación secreta de los ya numerarios- de entre los académicos correspondientes residente en Córdoba. Su nombramiento es vitalicio. Unos y otros tienen un número determinado (7) en función de las secciones que esta alberga: Ciencias Morales y Políticas, Ciencias Históricas, Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales, Bellas Letras y Nobles Artes. Los académicos numerarios, en caso de trasladar su residencia pasaran a la categoría de supernumerarios. A ellos hemos de añadir los académicos correspondientes en la provincia, los nacionales y en el extranjero, cuyo número puede ser indeterminado. Todos los miembros del cuerpo académico están sujetos a los derechos y obligaciones especificados en sus Estatutos y Reglamento de Régimen Interior vigentes. El conjunto de académicos numerarios forma el Pleno de la Academia”.
A inicios del siglo XXI en el edificio se realizó una excavación que sacó a la luz un potente muro de 40 centímetros de ancho por cuatro metros de largo, con zócalo de mampostería y recrecido de sillares al que se le entrega una estructura de ladrillo de planta semicircular (que pudo ser completamente circular) que pudo ser la base de una posible caldera de unas termas construida entre la época republicana y la imperial.



