San Pedro de Alcántara

Frente a la Facultad de Filosofía y Letras, en la antigua Plaza del Cardenal Salazar, se encuentra la portada lateral del templo del que fuera Convento de San Pedro de Alcántara, fundado en el siglo XVII por el canónigo y maestreescuela Francisco Antonio Bañuelos y Murillo tras donar su casa a esta orden franciscana, pues él era devoto de este santo nacido en Alcántara (Cáceres) en 1499, coetáneo de Santa Teresa de Jesús, fue quien introdujo la Reforma en los conventos franciscanos. Dado el pequeño terreno que ocupaba la casa cedida sólo se pudo construir una pequeña capilla en la que se celebró la primera misa el 6 de julio de 1682. Tras la adquisición por parte de los monjes de otras casas colindantes y obtener la cesión hecha por la ciudad de parte de la plaza donde se hallaban, pudieron comenzar a construir la Iglesia en 1690, que se finalizó el 14 de noviembre de 1696.

Como consecuencia de la expropiación de Mendizábal, la zona del claustro del convento pasó a ser casa de vecinos, más tarde se convertiría en “casa de dementes” y posteriormente en hospital de enfermos crónicos. Del edificio original, tan solo nos queda la iglesia, el claustro de tres plantas y una pequeña parte del que fuera convento.

La zona oeste del convento, que tiene su acceso por la calleja “Cardenal Salazar”, la ocupa, desde 1999, el Seminario Misionero Diocesano “Redemptoris Mater”, “Nuestra Señora de la Fuensanta” vinculado al “Camino Neocatecomunal”.

La iglesia es una obra barroca de mampostería enfoscada con muros de carga de ladrillo, posee dos entradas desde el exterior, una en el lateral mirando al hospital del Cardenal Salazar y otra en la fachada principal, situada a los pies del templo. Esta última está rematada por un frontón triangular con óculo y se estructura en dos cuerpos de altura, a la par que se divide verticalmente en tres calles longitudinales mediante el uso de pilastras y placas de estuco. La entrada, formada por un arco de medio punto, se sitúa en su centro, teniendo sobre ella, en el segundo cuerpo y bajo un frontón curvo, una hornacina con la imagen de San Pedro de Alcántara. A ambos lados de ésta última, sendas ventanas de iluminación completan los vanos existentes en la fachada.

La segunda portada es la que se abre frente a la del Hospital del Cardenal, es una portada adintelada con una hornacina sobre ella.

El interior es de una sola nave con planta de cruz griega, con coro alto a los pies, la nave está dividida en cuatro tramos mediante arcos fajones, con crucero y cabecera plana. En los muros se abren una serie de hornacinas que albergan retablos. Se cubre con bóvedas de cañón con lunetos y fajones y una cúpula sobre pechinas en el crucero.

Las pinturas murales son de mediados del XVIII, se limitan a decorar la cúpula del crucero, la cual se divide en ocho sectores, abriéndose cuatro ventanas. En las enjutas, angelitos sujetan cartelas con escudos de la orden franciscana, enmarcados entre una abundante decoración vegetal.

En las pechinas, al igual que por otras zonas del templo, se encuentran los escudos de las dos órdenes religiosas “hermanas”, Franciscanos y Dominicos.

La Capilla de los Dolores, situada en la nave de la Epístola, se cubre con una cúpula semiesférica sobre pechinas. Es en estas últimas donde aparece la decoración mural.

En la nave se sitúan dos retablos a cada lado, de poca importancia artística, en ellos se veneran santos de la orden franciscana (San Pascual Bailón, San Francisco, San Antonio y Santa Clara). Completa la decoración pinturas de los siglos XVII y XVIII (el Bautismo de Cristo, San Francisco en oración, los Evangelistas y San Pedro).

En el lado izquierdo del crucero se encuentra un retablo construido el primer cuerpo en 1640 y el segundo en 1803; procede del desaparecido convento de Nta. Sra. de las Dueñas (Capuchinos), en un principio estuvo dedicado a la Divina Pastora, imagen muy venerada por la orden franciscana.

El retablo mayor, con forma de medio punto, fue realizado en el siglo XVII con mármoles rojos y negros y adornos de escayola; se articula en banco, dos cuerpos y ático; verticalmente se divide en tres calles, presidiendo la central un arco de medio punto con manifestador en el que se aloja un Crucifijo, sobre el que se encuentra una hornacina con la imagen de San Pedro de Alcántara, a sus pies las imágenes de los Arcángeles Rafael y Miguel. En el ático se decora con un cuadro del Calvario

En el crucero se instalan dos altares gemelos, uno dedicado a La Inmaculada y el otro a San José con el Niño. Junto a él se abre la capilla de Nuestra Señora de la Presentación, construida en el siglo XVIII con planta rectangular y dividida en tres tramos, estando el central cubierto por una cúpula cuyas pechinas se decoran con representaciones de santos de la orden franciscana. Hasta la instalación, en 1999, del Seminario Misionero Diocesano “Redemptoris Mater”, la iglesia era la sede de la Hermandad de la Virgen del Rocío y también se alojaron las imágenes procesionales de la conocida como Hermandad de los Estudiantes, “Hermandad del Santo Cristo de la Universidad, “Nuestra Señora de la Presentación y Santo Tomás de Aquino”. Actualmente es el templo del citado seminario.

33 Visitas totales
21 Visitantes únicos