
Llegaremos hasta la reja que nos separa de, último tramo este-oeste, del liwan, se decora con otra triarcada de arcos polilobulados y entrecruzados, tras ella nos encontramos la culminación de la arquitectura califal, la Maxura. Está configurada por tres espacios cuadrangulares cerrados por cúpulas lucernarios, siendo la finalidad de este espacio la de albergar y dar protección a la familia califal, que oraba en este lugar separada de la población.

Las tres cúpulas de la maxura son magníficas, pero la central es la más hermosa, obra cumbre del arte arquitectónico califal-cordobés; transforma la base cuadrangular en otra octogonal mediante cuatro trompas de arcos polilobulados con pequeñas bóvedas con gallones (cuarta parte de un huevo); en cada ángulo se inician dos nervios, dejando en el centro una zona octogonal, la cual se cubre mediante una cúpula gallonada (bóveda en forma de media esfera compuesta por la unión de nervaduras que dejan espacios cóncavos entre sí como gajos de naranja o gallones) Se decora con cientos de teselas que forman dibujos vegetales e inscripciones en caracteres cúficos.

Cada cúpula deja ocho espacios para que por ellos la luz solar ilumine el interior del templo.
La técnica para la decoración de las cubiertas es el recubrimiento de la bóveda con teselas esmaltadas o de vidrio (mediante barritas que se cortan según la necesidad) o teselas plateadas o doradas, formadas insertando laminillas de plata u oro entre dos pequeñas placas de vidrio.

Gracias a que la cúpula no concentra los esfuerzos, sino que los reparte, se pudo colgar de ella una gran lámpara labrada en plata, que sustentaba 1.454 candilejas de aceite perfumado y, en cada una de las laterales, sendas lámparas de la mitad del tamaño de la central.




