Al final de “Amador de los Ríos” llegamos al “Campo Santo de los Mártires”, teniendo frente a nosotros el majestuoso Alcázar de los Reyes Cristianos, del que más tarde trataremos. Ahora tomaremos la calle entre éste y el Seminario, es “Santa Teresa de Jornet”.

Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars nació en 1843 en una pequeña localidad de Lérida, estudiaría magisterio en Barbastro (Huesca). Tras ejercer el magisterio decidió ingresar como religiosa pero lo tuvo que dejar por motivos de salud. Con treinta años tuvo contacto con el padre Pedro Llasera quien le dio a conocer los planes de un proyecto de fundación religiosa para acoger a ancianos pobres en ambiente de familia.
En el 1872 Teresa se unirá como religiosa a las aspirantes de la nueva fundación, congregadas en Barbastro. Sería nombrada superiora general, primero por la autoridad eclesiástica y después en los capítulos generales de la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, fundada en 1873. Al morir en 1897, se habían fundado 103 asilos entre España y América. Fue canonizada por Pablo VI en 1974, aunque ella mandó que la Congregación no gastara dinero para proponer a nadie para la canonización.

En Córdoba, las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, fundarán la primera casa en 1874 y en la actualidad posee dos residencias de ancianos, una en la calle Buen Pastor y la otra en la Carretera de Trasierra, Km. 9; en la provincia tiene en las localidades de Baena, Cabra, Montilla y Puente Genil.
Toda esta zona la ocupaba el alcázar califal. Esta calle fue abierta a finales del siglo XIX, con el nombre de “Bajada de la cárcel”, pues el Alcázar fue cárcel hasta mediados del siglo XX, y “Bajada del Alcázar de los Reyes Cristianos”
Bajando la calle a nuestra derecha está el Alcázar de los Reyes Cristianos y a la izquierda el Seminario, si nos acercamos a éste, desde una reja podemos contemplar los restos localizados de la muralla romana, aprovechada también para el alcázar Omeya.

Zona aproximada que ocupaba el Palacio Omeya.

Al finalizar la calle “Santa Teresa de Jornet”, nos llevará al río Guadalquivir, del que nos separa la “Avenida del Alcázar”, construida sobre terrenos que pertenecieron a la Huerta del Alcázar. Desde el siglo XVI recibía el nombre de “Alameda del Corregidor”, hasta que en 1907 se le puso el nombre del Antonio Barroso y Castillo (1854-1946), político cordobés de inicios del siglo XX, que ocupó varios ministerios con Alfonso XII, ministro de Gracia y Justica (1906, 1911, 1912), ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes (1910) y ministro de Interior (1913, 1916). El motivo de ponerle su nombre a esta calle es que fue él quien consiguió que el Estado se hiciera cargo de la obra de la carretera Madrid-Córdoba, la cual pasaba por el Puente Romano, hasta que en 1953 se inaugura el Puente de San Rafael y se desvía el tráfico por esta avenida, cosa que se mantuvo hasta la reforma de las carreteras para la Expo-92 de Sevilla, en que el tráfico se desvía por fuera de la ciudad.



