Muralla sur del Alcázar y la Alameda del Obispo.

Si en la Avenida del Alcázar, frente a «Santa Teresa de Jornet», bajamos por las escaleras del mirador, a nuestra derecha se encuentra la que fuera muralla sur del Alcázar. Es un lienzo con cinco torres, del siglo XIV. Era el cierre hacia el río del alcázar de los Reyes Cristinos, sepadas del mismo desde que a mediados del siglo XX se utilizan los terrenos de la huerta del Alcázar para crar la carretera Nacional-4, tras la construcción del puente de San Rafael.

La primera torre que nos encontramos, construida con sillares, es la llamada Torre del Baño o de las Arces, la cual se menciona ya en el siglo XIV y en un texto fechado en esta ciudad a 13 agosto de 1432 en el que se menciona la torre de las Arces o del Baño, donde tenían los alcaides del Alcázar armas para la defensa de éste y del Puente. La torre del Baño quedó embutida en una casa que se levantó a su alrededor a primeros del siglo XVIII, posiblemente para vivienda de alguno de los oficiales del tribunal de la Inquisición, tras pasar a ser cárcel fue utilizada como vivienda del alcaide. La vivienda fue demolida a mediados del siglo XX, dejando libre la torre.

La muralla se puede recorrer bien por la parte alta, o junto al río. La única torre que se conserva con su altura original es la denominada Torre Guadalcabrillas. Era una torre de vigilancia hacia la margen izquierda del Guadalquivir. que fue levantada por el corregidor Pedro Sánchez, el mismo que la Malmuerta.

La torre es de planta octogonal regular, midiendo 3,80 m cada lado. Al igual que en la Malmuerta, en la parte superior existe una cámara y sobre ella la azotea. La cámara se cubre con una bóveda de ladrillos encintados. En sus muros se abren tres saeteras. En la azotea se encuentran ocho aspilleras corridas distribuidas en dos de sus caras, pero son posteriores a la construcción de la torre, pues no son saeteras medievales sino de los fuertes de fusileros de los siglos XVIII y XIX, pudiendo pertenecer a la invasión francesa.

Se conservan tres torres fabricadas de tapial de forma semicircular, que probablemente fueran destinadas para albergar máquinas de guerra que batirían la otra orilla. A lo largo del lienzo, muy deteriorado, se localiza un malecón de sillería del siglo IX, alzados de muralla de tapial de los siglos XII y XIV.

En el plano de 1851 figura con el nombre de “Camino de la Alameda del Obispo”, por ser el camino que llevaba a la hacienda Alameda del Obispo, situada a las afueras de Córdoba, a 3 km del obispado, junto a lo que fuera Escuela de Ingenieros Agrónomos, era la finca de recreo y caza de los obispos y sus invitados entre los siglos XIV y XIX. En el año 1336 la Casa de Guzmán hizo un trueque con la Iglesia cediéndole estos terrenos. El obispo Martín de Barcia, entre los años 1756 y 1771, construyó dos grandes jardines, uno de ellos era el único jardín laberinto que había en Andalucía y el más grande de España un cuadrado de 43 m. de lado, ejemplo de la jardinería de la época que ha llegado hasta nuestros días, el segundo recibía el nombre de “Tobías”, tenía una gran fuente central con una estatua. Los dos jardines están separados por un corredor, sombreado por una inmensa parra y embellecidos con el escudo del obispo. Este obispo mandó sembrar y cultivar más de cuarenta variedades distintas de árboles frutales traídos de todo el mundo, sus frutos se distribuían entre los hospitales, pues el obispo estaba convencido de que una dieta rica en fruta ayudaría a la salud de los enfermos. También los hospitales eran el destino de miles de flores cultivadas aquí que, tras hacerlas ramos, se les enviaban para adornar las estancias.

Con la desamortización de Mendizábal los terrenos pasaron al Estado. A partir de 1934 se convirtió en la Granja Agrícola del Estado y en sus terrenos se pasó del arbolado a cultivos intensivos para la investigación científica. Actualmente es un centro del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesca (IFAPA), perteneciente a la Junta de Andalucía.

Plano de 1851

 Tras la Guerra Civil aumenta el chabolismo de la ciudad, son muchas las familias sin recursos, gran cantidad han llegaban a la ciudad huyendo de la miseria rural, en busca de un futuro mejor, la muralla sur del Alcázar fue una de las zonas de concentración de estas infraviviendas, que con las subidas del caudal que el río sufría muchos inviernos, quedaban inundadas.  Gracias a la fundación en 1947, por el obispo Fray Albino, de la “Asociación Benéfica La Sagrada Familia”, que construyeron 4.800 viviendas tanto en el Campo de la Verdad como en el barrio de Cañero, con ello desaparecieron las chabolas adosadas a la muralla del Alcázar y en otros lugares de la ciudad.

Chabolas junto a la muralla

Fotografía de las chabolas inundadas en las murallas

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