Iglesia de Nuestra Señora de la Paz, San Basilio

La actual iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Paz fue el templo del convento de los monjes de San Basilio Magno, fundado en 1590. Fue uno de los conventos desamortizados en el siglo XIX, la iglesia se constituyó en parroquia en 1846. El exterior del templo destaca por su blanca fachada en la que resalta su portada y en la esquina una imagen pétrea de San Rafael, único resto que nos queda del Triunfo al Arcángel que se levantó en 1753 frente al templo, desmontado en el siglo XIX y trasladándose la figura a la fachada. En el lateral se encuentra otra imagen de San Basilo.

La entrada, tras las puertas de madera, lo haremos a un espacio que nos hace de zaguán, decorándose las paredes con azulejos con dibujos en blanco y azul. Tras pasar el cancel, en el sotocoro, vemos el arco apuntado que hacía la primitiva entrada. El Interior del templo es de una sola nave, a la que cien años después de su construcción se le añadieron capillas laterales; posee crucero y cabecera plana. La nave se cubre con un bello artesonado de estilo mudéjar; el coro ocupa los pies de la nave a modo de balcón. El templo ha sufrido varias reformas que han ocasionado la pérdida de su estructura primitiva; del XVII es la nave y su artesonado, del XVIII las capillas laterales, la sacristía y el camarín.

Recorramos el blanco templo por el lado izquierdo, en donde encontraremos una humilde decoración con algunos lienzos, una talla de la Virgen de Lourdes, una imagen de “Jesús atado a la columna” y otra de “San Expedito”, santo de tradición italiana, con fama de milagrero; frente a éste, adosado al bajo de un pilar, se conserva una lápida sepulcral del siglo XVII.

Llegamos al crucero, es un espacio de planta rectangular cubierto con una bóveda semiesférica que descansa sobre pechinas, sus paredes se decoran con yeserías blancas sobre fondo azul y dorado, y un zócalo con elementos marianos, a modo de letanías, alabando el nombre de María, “llena de gracia” y “sin mancha alguna”, aunque también aparecen frases extraídas del Cantar de los Cantares, el Génesis, entre otros. Por destacar algunos de estos elementos, los símbolos sacados del Eclesiastés son el ciprés, la rama de olivo, el ramo de rosas, la palma y la estrella. Todos estos atributos hacen alusión a las virtudes de la “Madre de Dios”, en este caso con su advocación de Paz. La bóveda es del año 1993, que sustituyó a la anterior que se desplomó.

A ambos lados se encuentran sendos retablos barrocos del XVIII, el de la izquierda dedicado a San Francisco y el derecho a la Inmaculada.

La pieza principal del templo es el barroco retablo del altar mayor realizado en 1770, para el desaparecido convento de Santa Clara, en la calle “Rey Heredia”, lo preside una imagen de Nuestra Señora de la Paz, y sobre ella un Resucitado del setecientos, procedente de la iglesia de Santa Marina, completan la decoración las tallas de San Silvestre de Troina y Santa Dorotea (en el primer cuerpo), que pertenecen al primitivo retablo de este templo, San Francisco y Santa Clara (en el segundo cuerpo). Tras el retablo se encuentra el camarín de la Virgen, uno de los dos existentes en la ciudad, el otro está en San Pablo. El camarín es obra del siglo XVIII, gracias al Padre Juan Agustín Borrego y a las donaciones de los vecinos; es un espacio oculto ya que no se ve desde la nave. La devoción a la Virgen de la Paz fue traída a Córdoba por los monjes basilios convirtiéndola en la titular del templo.

Los altares que se sitúan en los extremos del crucero son también barrocos, pudiendo contemplarse en el izquierdo una talla de San Francisco realizada por Alonso de Mena.

La única capilla cerrada a la nave mediante reja se encuentra en el lado derecho, fue la dedicada al “Bautismo”, pero actualmente pertenece a la Hermandad de Pasión de “Nuestro Padre Jesús de la Pasión, María Stma. Del Amor y San Juan Evangelista”. La Hermandad fue fundada en esta parroquia y aprobados sus estatutos en el año 1939, tomando como titular una imagen de “Jesús con la Cruz a cuestas”, adquirida en un taller sevillano en el siglo XVII, siendo la imagen más antigua de un Cristo con la Cruz a cuestas. Era sacada en procesión por las huertas del “Alcázar Viejo”, siendo conocida como “El Cristo de los Hortelanos”, la figura tenía un mecanismo que movía el brazo derecho, utilizándose para bendecir las huertas. Las imágenes de la Virgen y de San Juan son obras anónimas del XVII.

Nuestro Padre Jesús de la Pasión, María Stma. Del Amor y San Juan Evangelista”.

 En los dos últimos espacios de este lado se instala un retablo con una imagen yaciente de la Virgen que representa el “Tránsito de la Virgen”, La imagen representa «la dormición» de la Virgen. Obra de vestir realizada en madera tallada, quedando para policromar cabeza, manos y pies; tiene cabellera natural. Se desconoce el autor y la fecha, aunque parece del siglo XVIII. Desde el año 1936, esta imagen procesiona el 15 de agosto, el día de la Asunción de la Virgen.

Virgen de Acá

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