Desde el año 1997, en el número 20 de “Blanco Belmonte” se encuentra el Conservatorio Profesional de Danza “Luis del Río”, donde se imparten enseñanzas básicas y profesionales de danza, en este caso en las especialidades de danza: clásica, contemporánea, española y baile flamenco.


El Conservatorio fue creado en 1966 gracias a la labor de su primer profesor, Luis del Río, primer bailarín de varias compañías, con las que viajaría por todo el mundo durante 17 años. Tras aprobar las oposiciones de profesor del Conservatorio de Música, regresará a Córdoba en 1996, desde entonces se dedicará a la enseñanza en este centro, desde donde se inició la creación del Conservatorio de Danza, ya independiente del de Música. En 1999, once años después de su jubilación, se decidió ponerle su nombre al Conservatorio.
El Conservatorio de Danza se independiza de el de Música, iniciando su historia junto a la Escuela Superior de Arte Dramático, siendo su sede el Palacio de las Quemadas, en el año 1982 sería inaugurado este nuevo centro académico, tras las obras de rehabilitación.

En los años noventa se compra el edificio contiguo, la “casa de los Corteses”, edificada en el siglo XVIII y reformada para la instalación del Conservatorio en 1994. Posee un patio precioso patio claustral en sus dos plantas. La casa familiar, ya sin uso como tal, se había transformado en casa de vecinos a finales del siglo XIX, como sucedió en muchas casas solariegas cordobesas que, sus propietarios abandonan por no vivir ya en la ciudad. A finales del siglo XX el edificio es adquirido para transformarlo en el actual conservatorio, por lo que es sometido a una excavación arqueológica previa a la reforma. En ella son varios los elementos destacables que aparecen, como un mosaico que se conserva incompleto expuesto en uno de los pasillos, está realizado con materiales pobres, guijarros y trozos de cerámica. Por su decoración se puede datar entre los siglos III y IV, perteneciendo al pavimento de una domus.
También se localizaron una calzada que podría pertenecer al cardo máximo, el cual conectaba el foro, en calle Cruz Conde, hasta el río. También se localizaron unos pozos y la cloaca principal con alguna ramificación secundaria que vertía en ella.




