Palacio de los Paez II

Tras varios siglos siendo un edificio doméstico, en el año 1888, el militar y profesor de la Academia de Artillería, Manuel Sidro de la Torre, hombre de ciencia nacido en Priego de Córdoba el año 1845, fundaría, en este lugar la “Academia Politécnica”, convirtiéndose en el gran centro de referencia educativo de la Córdoba de esa época. En este edificio montará la primera central telefónica de la ciudad, entró en funcionamiento el 1 de septiembre de 1888. En la academia también tenía instalada una estación meteorológica, facilitando el “parte meteorológico” a la prensa local.

El primer abonado telefónico sería la misma Academia Politécnica, con el número 1, le siguen el Diario de Córdoba (nº 13), Café Suizo (nº 12 y 25), Librería del Diario de Córdoba (nº 37) y otros.

Por entonces cada abonado tenía que conectarse por un cable individual a la central telefónica, lo que hacía que la ciudad poco a poco fuese atravesada por cables telefónicos. En el año 1891 ya existían más de 230 líneas. En el año 1924 se crea la “Compañía Telefónica Nacional de España” (CTNE), tenía a su cargo el monopolio del servicio telefónico y la participación como principal accionista de la empresa ITT, creada en Puerto Rico en 1920, que se introdujo en el mercado europeo con CTNE. Sus oficinas en Córdoba estuvieron en la calle Gondomar, hasta que en 1928 se inaugura el edifico de Las Tendillas.​

En el año 1922 se crea la Academia Espinar, con aulas en este edifico, este centro escolar sigue en funcionamiento en la calle «Maese Luis».

Posteriormente el edificio pasaría a ser casa de vecinos, hasta que el Estado lo adquiere en el año 1942 y desde 1960 es la sede del Museo Arqueológico Provincial, gracias a la labor de Samuel de los Santos y Gener, quien lo traslada desde la calle que lleva su nombre, si bien él se jubiló meses antes de finalizar el traslado. Las obras de rehabilitación y adaptación a museo fueron dirigidas por Félix Hernández.

Pasemos ahora al interior del palacio que, tras el traslado de las piezas museísticas al nuevo edificio adjunto, lleva años esperando una restauración para ampliar la zona expositiva del museo.

Tras la portada lo primero que encontramos es el amplio patio de recibo en el que se exponen diversos elementos arquitectónicos de gran tamaño de época romana, éstos nos dicen las enormes dimensiones que debieron tener los edificios públicos de la ciudad en los siglos I y II d.C., lo que demuestra la importancia de la capital de la Bética. La fuente es obra de la restauración de Félix Hernández. Cierra el patio una arquería, también obra de Félix Hernández, que derribó el muro que cerraba las vistas al patio principal, obra de Hernán Ruiz II en el siglo XVI, a modo de claustro de dos plantas, con arcos rebajados que descansan en columnas de mármol blanco con capiteles genoveses.

Nada más entrar al patio porticado, obra de Hernán Ruiz II y reformado por Féliz Hernández, nos encontramos con una exedra (sala de reunión con asientos y respaldos fijos en la parte interior de la curva) procedente del “Palacio de Cercadillas”.

Junto a ella la escultura “Thoracata” una escultura aparecida al derribarse el palacio del “Marqués del Boil”, en la calle “Conde de Gondomar”, que representa el cuerpo de un personaje masculino, con túnica, peto metálico y capa. La coraza tiene una bella decoración con motivos vegetales y dos grifos enfrentados, simboliza el poder, pues esta cultura lo representaba en las estatuas levantadas a sus personajes, puede tratarse de una representación de Eneas en su huida a Troya o de Rómulo. Se data en el siglo I d.C.

En el patio porticado se puede contemplar un arco mudéjar, que no es original de la casa, pues procede de la “Casa del Águila”, situada en lo que hoy es el bulevar del “Gran Capitán”, y que pudo pertenecer a la familia del Gran Capitán.

El pórtico del patio se cubre con artesonados distintos, según el lado.

En el hueco bajo escalera, hay una pequeña habitación en la que han aparecido, en la reciente restauración, las losas de época imperial romana, pertenecientes a la terraza externa al este del teatro, era una escalera que conectaba la parte alta de la ciudad con la baja, pues el teatro llegaría aproximadamente al primer patio.

La subida al piso superior se realiza por una escalera renacentista, también obra de Hernán Ruiz II, en dos tramos y realizada con la piedra arenisca local, formada en el fondo del mar del Tetis, y muy delicada ante la erosión. La caja de la escalera se cubre con el que posiblemente sea el mejor artesonado en la ciudad del tipo “par y nudillo” (un sistema estructural de cubierta que carga por igual sobre todo el muro, sin concentrar pesos ni necesitar contrafuertes).

La decoración del pretil pétreo de la escalera se realiza con dos filas de hornacinas con pilares torneados, las superiores poseen cortinas cerradas

La decoración principal es un tondo (composición realizada en forma de disco) con 3 putis o angelotes, prácticamente desaparecidos. Los brazos del caballero sobresalían del círculo, al igual que la Prudencia de la portada o los de la dama del tondo del Palacio de Orive, obra también de Hernán Ruiz II. No es normal que los tondos se pusiesen en barandillas de escaleras, se colocaban en fachadas. Puede ser una característica de Hernán Ruiz II, quien se había formado con Diego de Siloé, artista que utiliza mucho los tondos en las tumbas. Las hornacinas con cortinas cerradas son símbolo de muerte, por lo que el autor utiliza la escalera para hacer un homenaje a un difunto, por lo que el personaje representado puede ser Francisco Páez de Castillejo, padre de D Luis y primero en el mayorazgo.

La escalera está construida sobre otra construida por el abuelo de Hernán, era en madera en estilo mudéjar. El espacio entre los dos tramos de la escalera lo preside dos grandes mosaicos romanos.

El suelo de la escalera no es el original, la piedra utilizada es la última vez que se utiliza en Córdoba, pues en 1964 se deja de explotar, “piedra de mina”, que es la piedra noble de la ciudad

En un pequeño patio denominado “Patio III”, al norte del edificio, se encuentra una pequeña parte de la escalinata de las terrazas externas por donde se accedía al teatro.

 Actualmente (año 2026), las colecciones principales se encuentran en el edifico de la ampliación del museo, el cual fue inaugurado el 31 de enero de 2011. El edificio lleva años esperando una profunda rehabilitación para que pueda albergar, en sus amplias salas, parte de la amplia y buena colección que posee este museo, uno de los mejores del pais, por lo amplio del especio histórico de sus piezas y su valor.

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