Capilla 43: El Cautivo

Entre tas capillas 42 y 43 se encuentra un lugar que posee una de las leyendas más populares del templo, es el conocido como “la Cruz del Cautivo” o “la columna del Cautivo”, una pequeña cruz de 17 cm. hendida en una columna, que la tradición popular aseguraba que había sido hecha con la uña de un cautivo los años que éste estuvo preso y encadenado a la columna, dentro de la mezquita; lo cual quiere acreditar la inscripción que dice “este es el Santo Cristo que hizo el cautivo con la uña”.

El relieve del cautivo arrodillado y encadenado lo mandó hacer el racionero Baltasar Nájera de la Rosa sobre 1620.

La documentación más antigua que hace referencia a esta pequeña capilla data de 1581.

Al lado de esta columna un relieve muestra al cautivo atado al cuello y con grilletes (obra de primeros del XVII). Sobre el cautivo un texto en latín nos dice:  “Mientras el mahometano celebra sus fiestas, el cautivo cristiano invoca en este templo al Dios verdadero y graba con la uña en la columna al que tiene en su corazón. Muerto en prisión, por Él, posee su corona de gloria”.

 El motivo del ennegrecimiento de la figura es que la tradición popular cuenta que al acercarle una pequeña llama a su cara el cautivo llora.

Al otro lado de la columna otro texto del siglo XVIII explica:

Este rincón fue objeto de gran devoción hace muchos años.

Pero esta leyenda es totalmente increíble, pues por un lado los musulmanes nunca dejarían a un cautivo prisionero dentro de una mezquita, sería una profanación, por otro, esta columna estaría en un lugar muy visible, como para pasar desapercibida la acción, pues en época islámica no tenía construcciones adosadas, como actualmente, y por último, hacer una hendidura de ese tipo con la uña, en mármol, es totalmente imposible. Son varias las columnas de la Mezquita-Catedral con marcas de cruces, la mayoría realizadas por obreros en época cristiana.

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