Las fuentes del Patio de los Naranjos

En el patio hay dos fuentes del siglo XVIII. La mayor es la llamada «Fuente del Olivo» o «de Santa María», monumental fuente barroca con un gran pilón de piedra negra rematado en sus ángulos por artísticos pilares, existe un viejo junto a uno de estos pilares, del que tomó el nombre la fuente.

Este olivo se plantó en el año 1741, en una de las remodelaciones del patio, año en que se construyó la fuente barroca (diseñada por Tomás Jerónimo de Pedraja) y se plantaron diez naranjos y varias higueras, de éstas no queda ninguna, respecto a los naranjos, son de vida poco longeva, luego de los originales ya no hay ninguno, y el olivo, en el año 2021, se encuentra con una enfermedad, que se supone le creará su muerte, por lo que se ha plantado otro ejemplar joven a su lado, para que la fuente siempre tenga un olivo a su lado.

La “Fuente del olivo” tiene una antigua leyenda, que nos cuenta que si un soltero o soltera bebe agua del caño del olivo, irremisiblemente se casará

La otra fuente, frente al liwán, es un pequeño surtidor barroco del año 1752, tiene influencia mudéjar y se denomina del «Cinamomo«, cuyo nombre al parecer le viene de que posiblemente por haber estado plantado junta a ella un árbol de esta especie. El pilón es el que se encontraba junto a la “Puerta de la Grada Redonda”, como se ha citado anteriormente.

Además de las dos fuentes anteriores, existen dentro del patio tres surtidores de tradición mudéjar, estas fuentes se situaron en recuerdo de las mid´a, o fuentes de abluciones, pues antes de entrar a la sala de oración del templo o Liwan, el musulmán ha de realizar unos ritos en las fuentes de las mezquitas, éste consiste en el lavado de manos de forma determinada (desde las puntas de los dedos hacia las muñecas), el interior de la boca, nariz, rostro y manos hasta los codos, repitiéndolo tres veces; tras ello inicia la limpieza de la cabeza, empezando por los cabellos hasta la nuca, finalizando con los pies, desde los dedos al tobillo, repitiéndolo otras tres veces.

El sistema de regadío del patio se conserva desde siglos, consistente en una red de canalizaciones, que aprovecha la pendiente para llevar a todos los árboles el agua procedente de la Fuente del Olivo.

El patio es un aglomerado de la historia de la arquitectura, de las distintas civilizaciones que han ido pasando por la ciudad, pues además de la construcción islámica y de las reformas cristianas, se conservan columnas y capiteles romanos.

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