Puerta de las Palmas

Cuando este edificio era mezquita la entrada a la sala de oración, Liwan, se hacía a través cualquiera de los arcos que separan el patio de la sala de oración; hoy posee tres puertas de acceso, la entrada principal de la Mezquita-Catedral se encuentra frente a la “Puerta del Perdón”, es el único gran arco de separación entre el patio y el liwán, que las reformas cristianas dejaron sin tabicar y que coincidía con el eje principal de la primitiva mezquita.

Esta entrada recibe el nombre de «Puerta de las Bendiciones» o de «las Palmas» por ser el lugar donde se bendecían las banderas de las tropas que se dirigían a la Reconquista del Reino de Granada y, posteriormente, las palmas el Domingo de Ramos. En el año 2.001, se ha abierto una tercera puerta de acceso al liwan desde el riwat oeste, junto a la “Puerta de los Deanes”.  

Ante la “Puerta de la Bendiciones” se encuentrean dos gruesas columnas de mármol, son miliarios romanos (marcaban las millas en las vías romanas), que aparecieron bajo el suelo de la ampliación de Abd al- Rahman II, cuando se iniciaron las obras del crucero de la Catedral.

En el siglo X el muro de separación del Liwan con el Patio, se encontraba muy deteriorado, motivado por el empuje de los arcos del liwan, que ponía en peligro la estructura, por lo que en el año 958 el ya califa Abd al-Rahman III ordenará levantar uno nuevo, sin derribar el anterior, con la finalidad de reforzarlo. Este muro se adorna con modillones de rollo califales, que veremos repetidos en el interior del templo. Junto a la Puerta de las Bendiciones se conserva una lápida con una inscripción en caracteres cúficos, conmemorativa de las obras del primer califa, Abd al-Rahman III:

  “En el nombre de Dios, Clemente y Misericordioso. Mando el siervo de Allah, Abd al-Rahmán, príncipe de los creyentes, an-Násir li-din Allah, -que Allah alargue su existencia!-, edificar esta fachada y su consolidación, como exaltación al culto del Allah y preservación del carácter sacro de sus moradas “que Allah ha prescrito su nombre” con la esperanza de recibir en la vida futura mayor provecho y la más grande recompensa, dejándole una noble traza y alto renombre. Estos trabajos fueron terminados con la ayuda de Allah, en la luna de Dhu l-bichcha del año trescientos cuarenta y seis (febrero-marzo del 958 cristiano), bajo la dirección de su liberto, wazir y sáhib de su medina, Adb Allah ibn Badr. Obra de Saíd ibn Ayyub”

En la Puerta se pueden apreciar fácilmente diversas fases islámicas, así del siglo VIII quedan algunos restos del enlucido a la almagra y el arco. Del siglo X es el hermoso arco dividido en sesenta y tres dovelas. Hay una curiosidad en los cimacios (bajo los capiteles) de las columnas que soportan el arco, los dos más interiores pertenecen a la primitiva construcción de Abd al-Rahman I, quien como se ha dicho, utilizó mucho material de construcciones anteriores. Los cimacios utilizados aquí deben de proceder de la la basílica de San Vicente, pues en sus cuatro caras se tallan sendas cruces, repitiéndose en varios cimacios de esta línea de columnas

La decoración cristiana de la fachada fue realizada por el arquitecto Hernán Ruiz “el Viejo”, quien la decora con una representación de la Anunciación y el Arcángel San Gabriel, bajo ellos el escudo del obispo patrocinador, Fray Juan de Toledo (1523 – 1537), hijo del II Duque de Alba.

El cancel (gran armazón de madera con el que cierra la entrada además de impedir la entrada del viento, temperatura externa y ruidos) de madera tallada, se fabricó en el siglo XVIII.

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