
En la misma acera nos encontramos con una portada ojival, pertenece a la iglesia del antiguo Hospital de San Sebastián en donde vivió y murió Ambrosio de Morales, quien fuera cronista del rey Felipe II. El hospital se edificó en los terrenos conocidos como «Corral de Cárdenas», gracias a la cofradía de San Sebastián y a la intervención de San Juan de Ávila, quien convenció al deán Juan Fernández de Córdoba y Zúñiga a financiar el proyecto, quien estaba arrepentido de su vida anterior, pues siendo deán (canónigo que preside el cabildo de la catedral) tuvo al menos seis hijos bastardos; él sería también quien trajo a los jesuitas a Córdoba, dándoles su propia casa, que después sería la iglesia de la Compañía.
El edificio es obra de Hernán Ruiz I, quien lo realizó entre 1512 y 1516, sustituyendo a otro edificio que poseía la cofradía desde el siglo XIV, en la zona de la Alcaicería, en la actual calle “Magistral González Francés”, al otro lado de la catedral.

Desde su inauguración hasta 1724, que empieza a funcionar el hospital del cardenal Salazar, sería el principal centro hospitalario de la ciudad., su administración corría a cargo del cabildo catedralicio; hay constancia de que en el año 1585, fueron 550 los ingresos que recibió el hospital, siendo un 10%, aproximadamente, los que fallecieron.
Su origen se encontraba en un pequeño hospital en la calle “Magistral González Francés”, en el solar que hoy ocupa el hotel “Conquistador”, en “unas casas junto a la alcaycería”, que pasaron a ser “la Posada del Sol”, la cual estuvo en activo hasta el siglo XIX.
Con la invasión napoleónica el edificio fue utilizado como centro de convalecencia y hospital de sangre; tras perder su función primitiva, en 1815 pasaría a ser casa cuna o de expósitos, para lo que se le agregaría el colindante colegio del “Santo Ángel”, con esta función llegaría hasta que bien entrado el siglo XX pasaría al actual edificio de la Diputación. En el año 1964 pasaría a instalarse aquí el colegio Isabel la Católica, regentado por Hermanas de la Caridad, como centro e internado femenino.

En 1586 el Cabildo había creado una casa cuna en el hospital de “Nuestra Señora se la Consolación”, en la calle “Armas” y en 1599 lo trasladaría al “Hospital de San Jacinto”, en Capuchinos, hasta que en 1816 se pasará a la calle “Palacio” actual “Torrijos”, al “Hospital de San Sebastián”.
En 1849 se aprueba la Ley de Beneficencia y al siguiente año el edificio pasará a ser propiedad de la Diputación, siendo destinado a Casa de Maternidad e Infancia con los servicios de Puericultura y Pediatría con asistencia a embarazadas y parturientas. En 1927 se le anexó un patio donado por el Conde de Torralba para ampliación de la Casa de Maternidad. El edificio fue cerrado en 1961, hasta que en1980 se decide adaptarlo para Palacio de Congresos.
Tras varios años de abandono, en 1980 se sometería a una amplia reforma para instalarse en el antiguo “Hospital de San Sebastián” el Palacio de Congresos y Exposiciones, el cual fue inaugurado el 31 de mayo de 1986, año en que la Diputación lo cede gratuitamente a la Junta de Andalucía.
El edificio ha conservado gran parte de su estructura original, correspondiente a fachada, iglesia y sobre todo el patio. en su construcción se mezclaría el mudéjar con el gótico, apareciendo también el renacimiento.
Lo más destacable del edificio es la portada de Hernán Ruiz I “El Viejo” fechada en 1516. Dada la mala calidad de la piedra arenisca con la que está construida, se encuentra muy deteriorada por la erosión; se decora con motivos vegetales y zoomorfos. El vano de acceso es un arco adintelado que hace tres lóbulos, estando decorado el borde con un cuidado relieve en forma de encaje; este arco se inscribe en otro de medio punto decorado con relieves a juego con el anterior, alternando motivos vegetales y zoomorfos. En el tímpano se sitúan, sobre peanas y bajo doseles muy labrados, tres imágenes que representan a San Pedro, San Sebastián y San Pablo. A los lados de la puerta se sitúan otras esculturas que representan a dos ángeles músicos, dos mujeres y dos hombres; la portada se enmarca mediante dos pilastras con una decoración a juego con el conjunto, y en cada una de ellas se sitúa una imagen bajo dosel. Corona la fachada una pequeña espadaña con una sola campana.
Esta portada da acceso a la capilla del hospital, la cual es de planta rectangular, dividida en dos tramos, oratorio y presbiterio, destaca la cubierta del presbiterio, de nervadura gótica.

El retablo mayor de estilo barroco (siglo XVIII) es obra de Teodosio Sánchez Rueda, perteneció al hospital de “San Bartolomé”, del barrio de La Magdalena, el cual fue cerrado a mediados del siglo XIX y trasladándose aquí, está pintado en rojo y dorado con cuerpo de tres calles y ático, en la calle central se encuentra una hornacina en la que se situaba la imagen de San Bartolomé, completan la decoración dos lienzos en las calles laterales, con la representación de dos religiosos, y en el ático otro representa a María Magdalena.

En el lateral contrario al del acceso, una puerta de madera y reja nos comunica con el que fuera hospital, a su lado se encontraba un altar en forma de balcón del que tan solo queda la parte inferior en la que se decora con relieves de San Rafael y de la Virgen de la Fuensanta, dos de las imágenes más veneradas en la ciudad, pues son el Custodio y la Copatrona de Córdoba; la bóveda del balcón se decora con una pintura alusiva al Espíritu Santo. Entre éste y la cabecera se encuentra una tribuna desde la que los enfermos podían asistir al oficio religioso.




El patio mudéjar, obra de Hernán Ruiz I, es de planta cuadrangular con dos niveles de arcadas. La primera planta está compuesta por hileras de arcos de medio punto peraltados, mientras que en la segunda planta son de medio punto rebajados, descansan sobre columnas de ladrillo de ocho caras, cubriéndose el techo con un artesonado de madera y cerámica; alrededor de este patio se haría la vida del hospital, pues en su cara este se encuentra la iglesia y en la norte conserva la única dependencia del XVI, la enfermería, adaptada a sala de exposiciones, conserva pinturas murales de la época de la inauguración del centro; al sur del patio, accedemos a un pasillo en el cual se puede ver la separación de este edificio del Palacio Episcopal, la cual se hace con un lienzo del que fuera alcázar omeya, aquí podemos ver un torreón de época de Abderramán II (año 822-852), hay otro más adentro del palacio. El suelo del patio está enchinado con piedras blancas, dividido mediante líneas paralelas de piedras negras
En la cara oeste un acceso nos comunica con una zona construida en la reforma del edificio para adaptación del Palacio de Congresos, levantado sobre el que fuera Colegio del “Ángel de la Guarda”, donde se edificó el patio conocido como “del Cardenal”, por inspirarse su diseñador, el arquitecto Gerardo Olivares, en el patio del “Hospital del Cardenal Salazar”; la planta baja está claustrada mediante columnas de piedra que sostienen arcos de medio punto construidos con ladrillo, siendo la segunda planta cerrada, abriéndose sobre los arcos ventanas; el suelo está enchinado haciendo un amplio mosaico situándose en el centro una pequeña fuente.
El 19 de diciembre de 2007 el edificio fue declarado Bien de Interés Cultural y en agosto de 2023 se inauguró la remodelación a la que fue sometido durante varios años, albergando una exposición del escultor y pintor cordobés Aurelio Teno (1927-2013).



