Los Hernán Ruiz fueron tres generaciones de arquitectos, o canteros, que es como se llamaban entonces, que realizaron numerosas obras durante el siglo XVI en la provincia de Córdoba.

Para conocer su historia hay que remontarse a Gonzalo Rodríguez, un cantero burgalés que llegará a Córdoba a finales del siglo XV, él es el autor de las obras en estilo gótico en el convento de religiosas de Santa Marta y del Monasterio de San Jerónimo de Valparaíso. Hijo de éste sería Hernán Ruiz I, apodado “el Viejo”, se inicia en la construcción junto a su padre, con quien colabora en el citado convento de religiosas, finalizando su iglesia conventual. Del convento es obra de Hernán Ruiz I la magnífica portada que desde el patio se accede a la iglesia, es un arco apuntado sobre otro adintelado, es de estilo ojival florido.
En 1502 fue designado maestro mayor de la Catedral, cargo que desempeñó hasta su muerte. Fue autor tanto de obra civil como religiosa, siendo en esta última donde se centró más. Hasta 1530 su obra se caracteriza por utilizar formas tradicionales góticas a las que da un estilo personal de inicios del renacimiento, ha venido a llamarse “gótico humanista”, donde mezcla elementos del mudéjar. A partir de esa fecha su trabajo se transformará hacia el plateresco, un estilo español dentro del renacimiento.
De la primera etapa son la iglesia del convento de Santa Marta y el Hospital de San Sebastián. Su mayor trabajo se centra en la Mezquita-Catedral, donde entre 1505 a 1514 realizará reformas de los exteriores, de 1514 a 1523, realizará trabajos en el interior construyendo dependencias capitulares algunas capillas, como la de “Nuestra Señora de la Concepción”, y desde 1523 a 1547 se centrará en la construcción de la Capilla Mayor y el Coro, donde contó ya con la ayuda de su hijo Hernán Ruiz el Joven.

En la Catedral levantaría las paredes del coro hasta las ventanas y las bóvedas góticas en la zona sur, así como trabajos en la ampliación de Almanzor, añadiendo bóvedas góticas a las naves del trasaltar. Trabajará con los obispos Juan Álvarez de Toledo, Pedro Fernández Manrique y Leopoldo de Austria.
Su muerte se produjo en el año 1547, en Córdoba, el cabildo eclesiástico le concedió el privilegio de ser enterrado en “su catedral”.
Hijo suyo fue Hernán Ruiz II, “el Joven, (1514-1569), considerado uno de los grandes arquitectos andaluces del siglo XVI, teniendo una amplia obra, sobre todo en Córdoba, pero también en Sevilla, donde trabajó en el Hospital de las Cinco Llagas, actual sede del Parlamento autonómico. Una de sus primeras obras fue la capilla mayor del Convento Madre de Dios, de las dominicas de Baena. En 1530 sería nombrado “maestro cantero”, por el Concejo de Córdoba.
En diciembre de 1544, mientras trabajaba para el Concejo de Córdoba apuntalando los pilares del Puente Romano, una piedra le golpeó en la cabeza, teniendo que guardar cama una temporada.
Tras la muerte de su padre en 1547, fue nombrado maestro mayor de la Catedral de Córdoba, cargo que mantuvo hasta su muerte.

En 1557 opositaría a maestro mayor de la Catedral de Sevilla. Ocupando este cargo, emitió un informe, con otros arquitectos, sobre la forma de terminar la capilla real. Al año siguiente, ya vivía con su familia en Sevilla y empezaría la construcción del renacentista de la Giralda, ese mismo año sería nombrado maestro mayor de obras del Hospital de las Cinco Llagas, en 1560 nombró a su hermano Francisco Sánchez aparejador en estas obras.
En 1562 sería designado maestro mayor de obras de la archidiócesis de Sevilla. En el mismo documento se le encargaron obras en las iglesias de distintas localidades de Sevilla y Cádiz.
En mayo de 1564 fue despedido del oficio de maestro mayor del Concejo de Sevilla, probablemente porque tenía gran cantidad de tareas y no atendía lo suficiente las municipales.
A inicios de 1561 contrató los andamios para construir la bóveda de la capilla mayor de la Catedral de Córdoba con el carpintero Juan Gaitán, lo que demuestra que no había abandonado los trabajos en este templo.
En 1565 dibujó los cuatro remates de hierro y bronce que debían ser realizado por un fundidor para la parte superior de la Giralda. Por estas fechas asesoró en la hechura de la reja de la Capilla de la Virgen de la Antigua de la Catedral de Sevilla.
Falleció el 21 de abril de 1569 en su domicilio de la calle Castellar de Sevilla, siendo enterrado en la catedral de esta ciudad.
Obras de Hernán Ruiz II en Córdoba: Portada Palacio de los Páez de Castillejo (Museo Arqueológico), reforma de la fachada de la iglesia de San Pedro, palacio de los Villalones, capilla Bautismal de la parroquia de San Nicolás de la Villa, campanarios de San Andrés, de San Lorenzo y Santiago. La inacabada sala capitular del convento de San Pablo. En la catedral de Córdoba, además de las obras de la Capilla Mayor tiene la capilla del Espíritu Santo, la puerta de Santa Catalina. En la provincia, entre otras, el puente en Benamejí sobre el río Genil.

En Sevilla son obras suyas las trazas de la Puerta del Arenal y la de Hércules. En la catedral realizaría diversos trabajos, como el campanario renacentista de la Giralda, el diseño del tenebrario (candelabro de forma triangular con quince velas, dispuestas escalonadamente, que se van apagando progresivamente durante el Oficio de tinieblas en Semana Santa).
En el edificio del Ayuntamiento de Sevilla construyó el salón alto que hay sobre el arquillo, las arcadas que se abren a la Plaza de San Francisco y la cúpula de la antigua escalera principal. Decisiva intervención en la obra tiene Hernán Ruiz II, quien después de ser nombrado Maestro Mayor de las obras de este hospital en 1558, termina algunas de las partes que dejó sin acabar Martín de Gaínza, su antecesor, y remata las torres.
Su principal aportación en la construcción consiste en su majestuosa e innovadora iglesia, de planta de cruz latina con cuatro capillas laterales y ábside semicircular delante de la sacristía. En el Hospital de las Cinco LLagas termina las torres y patios, realizando el diseño de la iglesia, cuyo gran éxito es como se imbrica en el resto del edificio.

Hernán Ruiz III es el último eslabón de esta familia de arquitectos, nieto de Hernán Ruiz “el Viejo” e hijo de Hernán Ruiz “el Joven”. Su biografía es poco conocida, parece ser que nació en córdoba sobre el año 1534. Con dieciséis años se hará cargo de las obras que dirigía su padre en Córdoba, al marchase él a Sevilla. En 1559 sucedió a su padre en la maestría mayor de la catedral, siendo continuas las desavenencias con el cabildo, quien lo destituyó en1583, no pudiéndose catalogar bien los trabajos que realizó en la catedral cordobesa. Como ingeniero hidráulico realizó varias obras como el Puente de don Gonzalo, en Puente Genil y diversas fuentes, tanto en la capital cordobesa como en la villa sevillana de Écija. Falleció en 1606 en Arcos de la Frontera, donde se encontraba con el fin de construir un puente.



