Puente Romano

El Puente Romano tan solo conserva de esta época algunos sillares, pues dado su gran valor estratégico y comercial ha sufrido grandes reformas a lo largo de sus más de veinte siglos de existencia. La fecha de su construcción se ignora, si bien se sabe que en el año 43 a.C., fecha del sitio a Córdoba por Julio César, ya existía un puente en esta zona. Fue casi reedificado por los árabes, en el 719, quienes se lo encontraron casi derruido, ha sido reparado varias veces tanto en época árabe como cristiana, teniendo intervenciones durante los reinados de Pedro I y de los Reyes Católicos, quienes le añadirían dos nuevos arcos; otras actuaciones se realizarían en los años 1703, 1705, 1780 y 1880, dándole un nuevo recalzado. De los 16 ojos visibles, los más antiguos son el 14 y el 15.

En el año 1927 se procedió al adoquinado del Puente, que perduró hasta que se cambió su pavimento para convertirlo en peatonal.

Hasta el año 1953, en que se inauguraría el cercano “Puente de San Rafael”, sería el único paso sobre el Guadalquivir en 350 kilómetros. En época de Roma el puente más cercano, aguas arriba, estaba en Andújar y aguas abajo, no existía ninguno hasta la desembocadura.

A media altura del pretil izquierdo del puente se encuentra un «Triunfo de San Rafael», es el primero que se le levantó al Arcángel Custodio de Córdoba, fue el 29 de septiembre de 1651 conmemorando la autorización de Roma para que Córdoba celebrase como fiesta religiosa la aparición del Arcángel. Esta imagen ha sido dorada en dos ocasiones (1740 y 1789), conservando hoy su aspecto primitivo.

En una placa se puede leer el siguiente texto:

   “A mayor gloria de Dios y culto de Nuestro Santo Custodio, el Gremio de Curtidores y Fabricantes de guantes renovó esta santa imagen en celebridad de la feliz exaltación al trono de nuestro católico monarca el Sr. D. Carlos IV porque Dios le guarde muchos años. Septiembre 10 año 1.789”.

Frente a la estatua del Arcángel se encuentra una hornacina en recuerdo de los dos hermanos mártires, patronos de la ciudad, San Acisclo y Santa Victoria. Esta hornacina estaba desmolida hasta que en la reforma del puente realizada en el año 2010, en la que se limpia la piedra, se cambia la solería, la iluminación, y se reconstruye la hornacina. Desde este lugar del puente, si nos asomamos al pretil derecho, podemos ver una línea de molinos hidráulicos harineros, si la vegetación no los oculta. El más cercano a la Albolafia es el de “Don Tello”, le sigue el de “En medio” y junto a la Calahorra, el de “San Antonio”.

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