
Bocacalle de “Velázquez Bosco” es la que posiblemente sea la calleja más popular y fotografiada de Córdoba, la “Calleja de las Flores”, es una calle estrecha que desemboca en una plaza sin salida. En el año 2018 los usuarios de la web de moda y estilo “Trendencias” la votaron como la calleja más bonita de España y la cuarta del mundo.
La plaza era en realidad un antiguo patio de vecinos, que con el tiempo se transformaría en calle. Su aspecto actual se debe al alcalde Alfonso Cruz Conde, interesado por embellecer determinados lugares de Córdoba, aunque sería en la alcaldía de su hermano Antonio, cuando se realizaría. El proyecto de remodelación fue diseñado a mediados de los años 1950, se construyeron los arquillos, se sustituyó el pavimento de losas de cemento por los cantos rodados, se puso un capitel califal en la esquina al comienzo de la calleja y se decoran las paredes con macetas de flores. La fuente es obra de Rafael Bernier Soldevilla, vecino de la misma calle y profesor de la Escuela de Artes, se instaló en 1960, y se le añadió una columna romana.

En esta calleja se encuentra el taller con más tradición en Córdoba en la realización de cordobanes y guadamecíes, “Meryan” (Mercedes y Ángel), este establecimiento se inauguraría el año 1957, si bien la empresa se había creado tres años antes en el Zoco de Artesanos de la calle Judíos, a iniciativa del pintor Ángel López-Obrero y de su mujer Mercedes Miarons Feliu, quienes deciden recuperar una técnica artesana árabe de repujado del cuero, muy afincada en la ciudad durante la época islámica, es el Cordobán, y cuando se adorna con color, dorado o plata, pasa a denominarse Guadamecí. Esta casa se ha ampliado con otra, teniendo también entrada por la calle “Encarnación”, actualmente es la tercera generación de la familia quien la regenta. Hoy “Meryan” también fabrica artículos para decoración y complementos de moda.

Ángel López Obrero fue uno de los principales pintores cordobeses de la segunda mitad del siglo XX nació el año 1910, a los once años ingresa en la Escuela de Artes y Oficios, de la que pasará a la de San Fernando (Madrid); estudiará en Madrid y Barcelona, tras la Guerra Civil se traslada a Francia, regresando a Córdoba en 1952, en donde quedará hasta su muerte (1992) como uno de los motores de las artes en la ciudad.




