
Las casas de los números pares de la calle Judios se apoyan en el lienzo de muralla. En la número 12, en el año 1996, Salma Al Farouki (musulmana nacida en Jerusalén), abrió la “Casa Andalusí”, tras rehabilitar el edificio del siglo XII, que se encontraba en ruinas, abrirá este museo, donde recrea el ambiente andalusí, dedicando un espacio a la historia de la fabricación del papel en el medioevo, como recuerdo a que fue la Córdoba califal, por donde se introdujo el papel en Occidente (original de China), fabricándose en un principio con trapos de algodón y lino que eran triturados mediante un molino. Fue Córdoba la primera ciudad europea en donde se fabricó el papel, tenía seis fases, empezando por la clasificación, despiece de la tela, el molido por morteros en un molino (a orillas del río, pues su agua era quien los alimentaba), hasta la confección de la hoja y su blanqueo. En el recorrido por la casa podemos ver la parte interior del lienzo de muralla, y al bajar al sótano, un aljibe y un mosaico romano, localizado in situ. Con la adaptación a museo, el edificio se ha rehabilitado y decorado, resaltando los elementos de casa Andalusí del Medievo.
página web: https://lacasaandalusi.com/casaandalusi

Junto a la Casa Andalusí, en el número 14, se abre la Casa de la Alquimia Al-Iksir, una continuación del proyecto de recuperación y conservación de la memoria andalusí que Salma Al Farouki comenzó en Córdoba junto con su esposo Roger Garaudy, realizando el proyecto del Museo Torre de la Calahorra, que se inauguró en 1987 y de la anterior “Casa Andalusí”. “La Alquimia es Ciencia y Arte», el alquimista conociendo los ritmos, las fuerzas de la Naturaleza y el significado oculto de las mismas, intenta reflejar la perfección de la Unidad, más allá de la aparente multiplicidad del mundo”. El museo está dedicado a la figura de Yabir Abu Omar (Jaén,1953-2009), filólogo y maestro “espagirista”, productor de medicamentos a partir de plantas utilizando procedimientos alquímicos, quien a finales de los ochenta del siglo veinte refunda en Granada el saber espagírico del al-Andalus creando la “Escuela Shotis de Espagiria”. La Alquimia en al-Andalus procede del iraní Geberse (s. VIII), cuyas doctrinas toman fuerza durante el califato de Abderramán III, y se difunden hasta el Europa occidental.
página web: https://casadelaalquimiaaliksir.com/
Antes de estrecharse la calle, a la izquierda sale la calleja, “Averroes”, en cuya esquina se abre la “Casa de Sefarad”, un edifico del siglo XIV en donde desde el año 2006 abre un museo dedicado a la memoria de la cultura sefardí, mediante exposiciones y diversas actividades. Durante el siglo XIX este edificio fue una casa de vecinos, siendo reformado para su adaptación a museo. Sefarad es el nombre que la tradición hebrea da a España, al menos desde época medieval, de Sefarad toman su nombre los sefardies, descendientes de los judíos originarios de la Península Ibérica y expulsados durante el reinado de los Reyes Católicos, en 1492, si bien en Europa había comenzado siglos antes, en Francia y Alemania ya se iniciaron en el siglo XII y se repitieron en el XI. El topónimo aparece ya en la Biblia, en el Libro de Abdias, donde se nombra a «los deportados de Israel que están en Sefarad«, aunque no es probable que en este contexto se refiera a España.

Todas las estancias del museo giran en torno al patio central, las salas expositivas tienen carácter monográfico y se dedican a: La vida doméstica: donde se exponen todo tipo de utensilios, prendas… para acercarnos a los quehaceres diarios de un ciudadano judío de la época. Patio principal: de forma rectangular, en cada uno de sus lados menores se encuentran triples arcadas de medio punto sobre pilastras en chaflán. En su suelo enchinado se representan los símbolos judíos. La mujer en al-Andalus: donde se exponen retratos de pensadoras, poetisas y cantaoras judías, musulmanas y cristianas, realizados todos ellos por el artista cordobés José Luis Muñoz. La sala se completa con paneles explicativos que abordan la historia de cinco mujeres que vivieron y destacaron, por diversos motivos en Al-Andalus. Los ciclos festivos: nos muestra una serie de objetos y piezas artesanales que protagonizan y acompañan a las celebraciones y festividades de la tradición sefardí. En ella se encuentran paneles que nos hablan de las principales festividades judías, como es el caso del Shabat, día que el judío dedica a Dios, el Rosh Hasaná, día que da comienzo al nuevo año judío, el Pésah, la festividad que conmemora la huida del pueblo hebreo de Egipto, el Purim Purim o Hanuká Hanuká, entre otras festividades. La judería de Córdoba: disecciona las costumbres sefardíes en torno a la Sinagoga, el centro de la vida comunitaria y religiosa del judaísmo. Destaca un ilustrativo plano de la judería en el siglo XIV, así como diversas fotografías de los lugares más destacados de la misma. La música sefardí: vemos numerosas tipologías de instrumentos, en su mayoría de percusión y viento madera, realizados en torno al siglo XVII.
En varias de las salas se encuentran paneles con textos en los que se hablan de personajes de nuestra historia, judíos y judeoconversos, de la Inquisición, así como de las costumbres sefardíes o el motivo de muchas de las frases que han quedado en nuestra vida, como “hacer sábado”, que viene de que los judíos tienen prohibido todo tipo de trabajo los sábados, por lo que los judíos conversos para demostrar que habían dejado el judaísmo, los sábados trabajaban en sus casas limpiándolas y dejaban las ventanas abiertas para que se “oreasen”, pero realmente era para que los vieran trabajar.
página web: https://lacasadesefarad.com/



