Plaza Tiberiades y Maimónides

Continuando por la calle Judíos llegaremos a una pequeña placita, es la Plaza Tiberiades, está presidida por una estatua del hebreo cordobés Maimónides, una de las mejores obras del escultor Ruiz Olmos, instalada en el año 1964.

Tiberíades es una histórica ciudad de Israel, situada a orillas del mar de Galilea, fundada alrededor del año 20 d.C. por Herodes Antipas en honor al emperador romano Tiberio. Es una de las cuatro ciudades santas del judaísmo. En ella se encuentra sepultado el cordobés Maimónides.

Mos ibn Maymón, Maimónides, nació en Córdoba en 1135, fue filósofo y médico judío, coetáneo del musulmán Averroes; recibiría su educación de manos de su padre, experto en religión hebrea, los principios en medicina y matemáticas los obtiene de la escuela musulmana de Córdoba. Al tomar el poder de al-Andalus los almohades, rompen la armonía entre las religiones que se practicaban en la Córdoba califal, Maimónides se vería obligado a aparentar su conversión al islam, hasta que huye a El Cairo en donde es nombrado médico de la corte, la comunidad hebraica lo hace “nagid” (jefe de la comunidad); morirá en esta ciudad el doce de diciembre de 1204, convirtiéndose su tumba en centro de peregrinación judía. Médico, rabino y teólogo judío, dejó su impronta en la historia gracias a sus obras como los numerosos tratados de medicina, dedicación que desarrolló en la corte egipcia.

Es autor del texto de filosofía, “Guía de los Perplejos”, que es la clave de su pensamiento, en ella establece una conciliación entre la fe y la razón, entre las enseñanzas de la religión judía y la filosofía aristotélica.  Esta obra tuvo una fuerte influencia no sólo en la comunidad judía, sino en la musulmana y en la cristiana, especialmente en la escolástica y en Santo Tomás de Aquino. Se le considera el «Santo Tomás hebreo», por el paralelismo del estudio de ambos sobre la revelación cristiana (Sto. Tomás) y del Antiguo Testamento (Maimónides); sus estudios influirán en la trayectoria de dicho santo y de San Alberto Magno. Es el único autor hebreo de su época que goza de una gran fama en la cultura europea, gracias a su obra filosófica, mientras que en el judaísmo se le considera la principal figura pública por su filosofía y su talmúdica (Talmud: obra de literatura religiosa hebrea).

En la actualidad la Universidad de Tel Aviv concede el “Premio Maimónides”, con el que reconoce la labor de personalidades o entidades a favor de la concordia, del entendimiento entre los pueblos y de la convivencia.

Existe un dicho hebreo referido a este cordobés: «de Moisés a Moisés nunca existió otro Moisés«. Maimónides está considerado uno de los pilares de la botánica andalusí. Tras su muerte, fue enterrado en la ciudad de Tiberiades, sobre la costa oeste del mar de Galilea (Israel). Falleció en Egipto el año 1204, sería sepuldo allí y al poco tiempo trsladado a Tiberiades (Israel). Su tumba es uno de los sitios más importantes de peregrinaje judío en Israel, y una de las atracciones turísticas más populares de Tiberíades.

En octubre del año 2004, con motivo de un certamen celebrado en Córdoba en conmemoración de Maimónides, se celebraría después de más de quinientos años, un rito hebreo en la vecina sinagoga medieval.

Antes de llegar a la plaza de Maimónides podemos apreciar como una placa de mármol recuerda al cordobés D. Rafael Conde y Luque, «rector de la primera universidad del reino y eminente maestro de las ciencias del derecho», quien vivió entre los años 1835 y 1922. Fue jurista, político y catedrático de Derecho Internacional. De él hablaremos cuando paseemos por la calle que lleva su nombre, en la parte final de este recorrido, une la calle “Deanes” con la plaza “Agrupación de Cofradías”.

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