Plaza Maimónides

Entramos en la “Plaza Maimonides”, en el siglo XVI recibiría el nombre de «plaza de los Armenta«, y en el XVIII “del Arcediano”, ambos nombres relacionados con vecinos de ella. En el plano de Montis de 1868 y en el de 1910, aparece con el topónimo de “Plaza de las Bulas”, cuyo nombre lo tenía por encontrarse en ella el edifico donde se pagaban las “Bulas de la Santa Cruzada”. Al inicio de la Edad Media, el nombre de «bula» se le daba al sello de plomo con que se autentificaban los documentos reales y papales, con el tiempo se designaría como «bula» a todo el documento. Las bulas se emplean para expresar diversos mandatos, ordenanzas, constituciones, juicios de la Iglesia, condenaciones, concesiones de privilegios o indulgencias, entre otras cosas. Fueron muy utilizadas para la concesión de privilegios por la Santa Sede, por lo que esta concesión pasaría a ser denominada “bula papal”.

El primer papa en conceder bulas en “la Cruzada de España” fue Inocencio III a inicios del siglo XIII, las Bulas papales de la Santa Cruzada, eran concedidas a las personas que iban a la guerra contra los infieles o sufragaban los gastos de la guerra con sus bienes. La administración del dinero obtenido era dado a los reyes. En la Edad Moderna (1492-1789), estas bulas fueron muy utilizadas para la concesión de privilegios o eludir obligaciones religiosas, como el ayuno o la abstinencia, por lo que esta palabra es muy utilizada para expresar la autorización a realizar un acto, en principio prohibido, o no realizar uno obligatorio.

El edificio nº 5, conocido como “Casa de las Bulas”, es la sede del Museo Taurino, de propiedad municipal. Es una casa solariega (en la que residía la cabeza de un linaje nobiliario) construida en estilo mudéjar en el siglo XVI. En la Judería vivía la comunidad hebrea hasta que en 1391 se produce el “asalto a la Judería”, abandonando muchos de ellos este espacio urbanístico y creándose la collación de San Bartolomé, en donde se mezclaron como vecinos familias de las dos religiones. Tras la expulsión de los judíos en 1492, se levantan en esta zona más casas de la nobleza local y dignatarios del cabildo eclesiástico.

En documentos del siglo XVI aparece como “Casas del Arcediano”, pues fueron las casas de morada del mayorazgo fundado por el canónigo y arcediano Francisco de Simancas, natural de la ciudad de ese nombre y fallecido en Córdoba el año 1520, quien llegó a Córdoba procedente de dicha ciudad vallisoletana, en compañía de su hermana y cuñado, juez de los bienes confiscados por la Inquisición. Fue fiscal y visitador general del Santo Oficio, siendo uno de los principales personajes de la supremacía local; fundó una dinastía eclesiástica, uno de sus sobrinos llegó a ser Arzobispo de Cartagena de Indias.

Esta casa quedó en propiedad de los herederos de su hermana, que tomaron el apellido Simancas, hasta que, en el siglo XVII, una de ellas casa con Gonzalo de Hoces, durante varios años cambiaría el apellido de los propietarios al ser hijas las que heredaron la propiedad, una de ellas casaría con un marqués de la Puebla de los Infantes, por lo que durante años la vivienda perteneció a dicho marquesado. En el siglo XIX su propietario era José Ramón de Hoces y González de Canales (1825-1895), I duque de Hornachuelos. En la segunda mitad del siglo XIX la casa quedó degradada como casa señorial y como otras, pasó a ser casa de vecinos que residían de alquiler, en 1953 la adquiere el Ayuntamiento, cuan en ella vivián entre veinte y treinta familias.

En la blanca portada, sin ornamentación, se abre una puerta adintelada, sobre la que se abre un balcón, da acceso a uno de los tres patios de la casa, aunque uno es el del Zoco. Las paredes del primer patio se decoran con una profusión de plantas que nacen en los arriates, el fondo del patio es una bonita arcada de dos plantas, muy decorada con vegetación y macetas. El patio principal, conocido como “de la fuente”, es un ejemplar claustrado típico del siglo XVII, enriquecido con columnas y capiteles procedentes de Medina Azahara, destacando los azulejos de la decoración de las enjutas; en su centro se sitúa una pequeña fuente con taza semiesférica. El tercer patio, o del Zoco, era el jardín de la casa.

El que fuera patio de la casa es el actualmente el patio del «Zoco».

Además de la «Casa de las Bulas», en esta plaza se encuentran otros dos edificios de interés, el hotel NH y la casa Castel.

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