


En el pórtico del Patio Morisco, bajo la “Torre de los Leones”, se encuentra el acceso a los “Baños de doña Leonor”, los cuales se sitúan bajo el “Salón de los Mosaicos”, se piensa que se construyeron por orden de Alfonso XI, su acceso se realiza a través de un pequeño patio con una alberca descentrada respecto al acceso al salón y una cota sobre elevada respecto al umbral. El baño conserva tres salas para realizar los baños según la tradición romana y adaptada por los musulmanes, sala fría, templada y la de vapor y aguas calientes, junto a una zona contigua en la que estaban el horno y la caldera para el agua caliente, que transcurría por conductos de arcilla cocida a través del suelo y las paredes. Los muros son de duro tapial y se conserva parte del pavimento original con grandes losas de mármoles.
La primera sala se cubre con bóveda de cañón, con lucernario en uno de los muros, le sigue la “sala de reposo”, con tragaluces en forma de estrella de seis puntas, distribuidos al tresbolillo; a la izquierda se encuentra la “sala templada”, utilizada para vestirse y reposar, se cubre mediante una bóveda de arista. La “sala de agua caliente” es de planta rectangular y se cubre con una bóveda de cañón con lucernarios. El agua se calentaba en un horno situado al fondo y era suministrada por un aljibe que se encontraba en la “Torre del Homenaje”, el agua caliente llegaba a los dos baños unipersonales, mediante conducciones de arcilla. Fueron construidos en 1328por orden del rey Alfonso XI, quien los hizo construir para su amante, la sevillana Leonor Núñez de Guzmán.




