En la calle que nos sale frete a la Calahorra se encuentra a nuestra izquierda un edifico de ladrillo visto, es la ermita del “Santísimo Cristo de Ánimas o de la Misericordia”, un Crucificado de gran devoción en el barrio. Erigida en 1760, como sucesora de otra anterior dedicada a San Julián que existía en las proximidades. El interior del templo es de una sola nave, presenta una bóveda y cúpula. En abril de 1915 la ermita sufrió un devastador incendio y la imagen del Cristo apareció mutilada días más tarde. La ermita se reconstruyó y la imagen del Cristo de las Ánimas, también restaurada, pasó al templo parroquial de San José y Espíritu Santo.

En esta ermita existía desde 1903 la «Hermandad de Nazarenos del Santo Cristo de las Ánimas, Sagrado Descendimiento de Cristo Nuestro Señor y María Santísima del Rayo», que dejó de procesionar en la Semana Santa sobre 1918 y fue disuelta.
La ermita quedaría sin uso pasando a ser hospedería y carpintería, recuperó el culto a inicios del siglo XXI, quedando a cargo de la comunidad Neocatecumenal.
Frente a la ermita se encuentra el edificio del que fuera colegio “Rey Heredia”, construido en 1918 para Escuela Nacional de “niños y niñas”, por el arquitecto Francisco Azorín Izquierdo, del que hablaremos al hablar de la “Casa de Manuel Vaqueiro”, en la calle “Torrijos”. Fue el primer colegio diseñado y construido exprofeso como tal en la ciudad siguiendo las directrices de la escuela racionalista pedagógica europea. Fue diseñada por el arquitecto asentado en Córdoba, de la que fue concejal, y en la que en un pleno expuso: “Las insuficientes escuelas que poseemos son, en gran número, locales que repelen, antipedagógicos y faltos de higiene, donde los niños van sin aliciente alguno a aprender a costa de su salud; donde el mejor maestro, viéndose objeto de su desconsideración social que supone tal alojamiento, se degrada y se abandona entristecido.”

Con este planteamiento planeó y construyó el primer grupo escolar en el Campo de la Verdad, al que denominó en un principio “Proyecto de Escuelas unitarias para niños y niñas con Jardines Froebel”, corriente pedagógica en la que “el Jardín de Infancia” es la forma de educación preescolar en la que los niños aprenden a través de juegos creativos, interacciones sociales y formas de expresión natural.
Por acuerdo municipal en 1918 el colegio pasó a tomar el nombre del matemático cordobés del siglo XIX, “Rey Heredia”, dotándolo de las dependencias complementarias precisas, despachos, cocina, enfermería y lavabos. Como curiosidad, la placa originaria que lo identifica, como escuela nacional tiene el escudo de la II República.
En el 2011 el centro escolar dejó su función y el edificio quedó abandonado, cosa que fue denunciado por el Consejo de Distrito Sur, quien lo ocupó tras una acampada en octubre de 2013. Dos años más tarde el Ayuntamiento lo cedió a la “Casa de la Ciudadanía Sur” y a la “Acampada Dignidad Córdoba”.

Continuamos por la calle “Bajada del Puente Romano” y llegaremos a la “plaza de Santa Teresa”, nombre que toma en recuerdo de que en ella parase unos minutos la santa de Ávila, para descansar a su paso por la ciudad, siendo este su único paso por Córdoba.
Durante el siglo XIX, fueron constantes las quejas de los vecinos del Campo de la Verdad por la escasez de fuentes para el abastecimiento público. Para paliar esta carencia, en 1874 el Ayuntamiento, aumentó en una paja la dotación de la fuente más cercana y desde esta, por una tubería de plomo tendida a lo largo del Puente Romano se llevó el agua hasta el otro lado del río, instalándose la primera fuente en aquella zona junto al arrecife.
En la plaza se levanta desde 1571 el templo parroquial de “San José y Espíritu Santo”, construido sobre una primitiva ermita dedicada a la “Visitación de Nta. Sra. y Espíritu Santo”, siendo muy reformado en el siglo XVIII, y en el siglo XX nuevas obras intentaron devolverle su forma primitiva.

Antes de entrar en el templo, en la plaza encontramos un monumento dedicado al obispo Fray Albino (1946-1958), quien promueve la construcción del barrio que lleva su nombre, con la finalidad de dar solución al problema de falta de viviendas para la clase trabajadora; el detonante para la creación de esta obra social fue la inundación que se produjo en enero de 1947, al salirse el Guadalquivir de su cauce, por lo que el día cinco de febrero, del mismo año se crearía la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia, en años sucesivos llegó a construir 4.800 viviendas tanto en el Campo de la Verdad como en el barrio de Cañero. Su mano derecha en la ejecución de esta obra fue el sacerdote Juan Font de Riego, sacerdote de vocación tardía, tras ejercer como ingeniero industrial, quien prefirió el anonimato y la pobreza.
La financiación contó con una aportación de 500.000 pesetas (3.000 €). del Ministerio de Trabajo, el Ayuntamiento donó 18.170 m2 de terreno y la Dirección General de Ganadería, que proporcionó terrenos a un precio simbólico, los donativos de numerosos ciudadanos y los fondos recaudados de distintos eventos organizados con este fin que sumaron cerca de un millón de pesetas.
El proyecto se desarrolló en tres fases, la primera se inició en 1947 y sus viviendas se entregaron en octubre de 1978, con la presencia del Jefe del Estado, Francisco Franco y Fray Albino.

También se dotó a la barriada de equipamiento social como mercado, iglesia, cine, locales comerciales, el colegio “Fray Albino” y el campo de fútbol “San Eulogio”. La labor social de fray Albino se plasmó también en la fundación del patronato de enseñanza “San Alberto Magno” para la creación de escuelas, o el Patronato de obras sociales “San Eulogio”.
La Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio Público Fray Albino”, impulsó en 1967 la creación de un monumento al fraile fundador del barrio y del centro escolar, para ello se inició una suscrición popular, recibiéndose gran cantidad de donativos, desde una peseta, siendo las más numeras las de 25 y 100 pesetas. El monumento, obra de Manuel Cabello Pastor, se inauguró el 1969.
Fray Albino decía: “Hay que hacer viviendas dignas para los cuerpos, templos para las almas y escuelas para educar a la infancia”.
El actual CEIP Fray Albino, “Grupo Escolar de niños Fray Albino” en su inicio, fue creado por Orden Ministerial de 31 de octubre de 1949 junto con el “Grupo Escolar de niñas La Sagrada Familia”, hoy “Nuestra Señora de las Mercedes”, ambos en la calle “Doña Aldonza”, si bien los edificios actuales no son los originales. Ambos edificios eran idénticos, y se comunicaban con la tribuna del colindante estadio “San Eulogio” por respectivas escaleras. Los dos centros se inauguraron en el curso 1950/51. El femenino, regido por la Orden de las Mercedarias y el masculino, por los Hermanos de las Escuelas Cristianas, asistidos por cuatro maestros seglares. Además de enseñanza primaria a niños, había iniciación profesional, en la que las sesiones teóricas se alternaban con talleres de carpintería, herrería, mecánica, albañilería, etc, durante dos horas tras las clases de las tardes.
A finales del curso 1959/60 son relevados los Hermanos de las Escuelas Cristianas, por los maestros del Grupo Escolar “Ángel de la Guarda”, también dependiente del Consejo Escolar Primario “San Alberto Magno”, que ocupaban instalaciones de las antiguas “Escuelas del Ave María”, en la calle Armas nº 12.
En 1978 la Asociación “La Sagrada Familia”, propietaria del centro, lo cede al Ministerio a partir de este momento el colegio pasa a ser mixto. Dado el mal estado de los dos colegios se derriban los edificios y se levantan nuevos en el mismo solar inaugurándose en enero de 2012.




