
En la plaza de «Santa Teresa», al sur del Guadalquivir, se encuentra la iglesia de “San José y Espíritu Santo” posee una portada de medio punto, enmarcada con pilastras, sobre la que se sitúa una hornacina con una imagen de San José y el Niño; en el lateral derecho se encuentra la espadaña, construida en estilo neobarroco, con dos cuerpos. Una placa nos recuerda que en esta plaza paró a descansar Santa Teresa de Ávila.

El interior del templo es de planta rectangular, con tres naves que se separan por columnas sobre las que descansan arcos de medio punto; es material de acarreo, algunas de las columnas proceden de la Mezquita, que se desmontaron para construir la Catedral, y los capiteles son de diversas épocas artísticas.

Cada nave finaliza en un ábside rectangular y se cubre con techumbre plana de obra.
Iniciamos el recorrido del templo por la nave izquierda, en donde encontramos una talla de la Virgen del Rayo (s XVII) y otra del Cristo de la Caridad, talla de comienzos del XVI, ambas proceden de la que fuera ermita del Santo Cristo, situada cerca de esta plaza.


En este lateral se encuentra una imagen de “La Divina Pastora”. Al final de la nave se expone la Cruz Guiona, obra del siglo XVIII, que abría la procesión oficial del Santo Entierro el Viernes Santo.
Desde hace varias décadas esta Cruz Guiona es la encargada de presidir el pregón de la Semana Santa de Córdoba, además de estar presente en la Catedral cada Viernes Santo al paso de las distintas hermandades y cofradías.
En el ábside se encuentran las tallas procesionales de la Hermandad de “La Vera Cruz”. En el siglo XVI las hermandades de “La Vera Cruz” cobran auge al amparo de los franciscanos y, entre ellas la cordobesa, erigida en el convento de San Pedro el Real, extinguida en el siglo XIX. En el año 1980, un grupo de jóvenes se reúne en torno a una Dolorosa existente en el convento de Madres Filipenses del Buen Pastor, hasta que en 1983 adopta la advocación de la Vera Cruz, fusionándose con la “Hermandad de María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores Gloriosos”, su talla es obra del imaginero sevillano Antonio Dubé de Luque y fue bendecida en 1984 en el Convento del Buen Pastor. El “Señor de los Reyes”, es obra del mismo escultor, su bendición se realizó 8 de febrero de 1987 en este templo.


El retablo mayor fue realizado en madera tallada y dorada en 1749. Sus tres calles se dividen mediante columnas salomónicas. La central presenta un arco de medio punto decorado con cortinas, posee un relieve de la Visitación, y cobija un templete con la imagen de la Virgen del Rosario. Las calles laterales se decoran con imágenes de San José y San Antonio. En el ático se aloja un relieve con la Venida del Espíritu Santo. A ambos lados del presbiterio se disponen lienzos que muestran al Niño Jesús entre San José y San Bernardo y la Flagelación, ambos del siglo XVII.


En la cabecera de la nave de la epístola (derecha) se encuentran las tallas procesionales de la “Hermandad del Descendimiento”. La iniciativa de un pequeño grupo de artesanos y empleados cristaliza rápidamente y en junio de 1937 son aprobados los estatutos de esta nueva cofradía, heredera de la desaparecida que se había creado en la ermita del Santo Cristo de las Ánimas.
Las figuras de la Virgen y San Juan salieron por primera vez en el año 1960.
Los Santos Varones, Nicodemo y José de Arimatea fueron bendecidos en marzo de 1968. El misterio se completaba con la figura de Santa María Magdalena, imagen de vestir a la que en 1969 le añadió Ruiz Olmos el cuerpo de talla, representándola, como es habitual, de rodillas y con las manos implorantes mirando a Cristo. En el año 1986 se produce la incorporación de la imagen de Nuestra Señora del Buen Fin, que procesionará el siguiente año.

Las paredes de la nave se adornan con lienzos del XVIII, la “Adoración de los Pastores”, realizada por Antonio del Castillo a mediados del siglo XVII, “San Rafael” (s. XVIII) el interesante cuadro de la “Transverberación de Santa Teresa”, obra del siglo XVIII, pintado en recuerdo del paso de la santa por esta iglesia. En el extremo inferior derecho de este lienzo figura la siguiente inscripción: «Fijóse en memoria y veneración de que en esta iglesia y sitio, siendo viadora, oyó misa día último de Pascua del Espíritu Santo, año 1575, la gloriosa madre fundadora Santa Teresa de Jesús«.





