
La calle «Amparo» corre entre «Corregidor Luis de la Cerda» y el río, «Ronda de Isasa», y entre «Pozo de Cueto» y la muralla este de la Medina. anteriormente recibió el nombre de «del Hospital». En el plano de 1868 figura como “Horno de Ferragudo”, en el de 1884 ya aparece con el actual.
En el número 1 se conserva la portada de la ermita del Amparo, pero tras ella solamente hay un solar. El nombre “del Hospital”, lo tuvo por haber estado en esta ermita el Hospital de la Lámpara. Sus orígenes se remontan al siglo XIII, tras la conquista de la ciudad, cuando la hermandad que formaba el gremio de los Calceteros funda el Hospital de la Lámpara o de San Cristóbal. Se tiene constancia de que, en el siglo XVI y dependiente de la cofradía de San Cristóbal y de Santa María Magdalena, se dedicaba al tratamiento de mujeres con enfermedades venéreas. En 1528 se reconstruye la Iglesia, siendo posteriormente muy reformada, en 1749 el obispo Cebrián dedica el edificio al asilo de mujeres desamparadas y a mediados del siglo XIX se cierra el Hospital, siendo derribado a los pocos años.

De la Capilla del Amparo solamente queda la fachada del siglo XVIII, cuya portada es un sencillo arco rebajado con una ventana a su izquierda, por encima de la puerta había una pintura de la Virgen y otra ventana, es curiosa la cornisa de madera. La espadaña la forman dos pilastras sujetando un frontón triangular bajo el que se abre un vano con arco de medio punto del que ha desaparecido la campana. De la ermita, Ramírez de Arellano, en “Paseos por Córdoba”, nos dice que poseía tres altares, en los que tan solo destacaba el de la imagen de Nuestra Señora del Amparo.

La pequeña plaza en la que se conserva la portada del hospital, se le ha dado el nombre de Pintor Carlos González Ripoll (Córdoba 1919-2012), quien no empezaría a pintar hasta los 54 años, y de forma autodidacta en estilo naif.





