
Al bajar la «Cuesta del Bailio» entramos en la Axerquía en la calle «Puerta del Rincón», nombre que ha tomado por dirigirse al lugar en donde se situaba una de las puertas almorávides que se abrían en la muralla de la zona oriental de la ciudad, con este topónimo aparece ya en el plano de 1811, el primero que se levantó de la ciudad. El nombre de «el Rincón» es debido a que en este lugar las murallas de la Medina y la Axerquía se unían haciendo un ángulo de noventa grados, y allí era donde se abría dicha puerta, hoy se puede ver, en la esquina izquierda de la calle, una de las torres de la muralla.

El solar que desde la «Cuesta del Bailío» llega a la plaza, era todo propiedad del “Convento de Capuchinos”, de él se segregó el espacio que ocupan los edificios de la acera de los números impares.
Los edificios de esta calle son casi todos recientes, tal vez el más antiguo sea la casa número 16, con una bonita fachada que decora el marco de sus ventanas con relieves, haciendo juego con la cornisa bajo la azotea.
Al final de la calle nos encontramos con una escultura muy carismática, es “La Regaora”, instalada en el año 2014 y en la que el escultor José Manuel Belmonte representa a una mujer esculpida en bronce que, con su cubo de agua y su caña con la lata en el extremo, riega las macetas de las paredes de su patio, pues esa era la forma tradicional de hacerlo en los patios de Córdoba. Esta es la primera de las tres que este autor tiene en la ciudad, en barrios típicos de patios. La segunda de esta serie, “El abuelo y el niño’”, se instaló en la calle “Martín de Roa”, del barrio de “San Basilio”, en esta ocasión un abuelo pasa una maceta a un niño subido a una escalera, representa el paso de la tradición entre generaciones. La última se instaló en 2022, se titula “El pozo de las flores” y está en el barrio de “San Lorenzo”. De este autor son también la fuente a la mujer cordobesa frente al palacio de la Diputación o la “escultura a Juan de Mesa”, junto a la iglesia de San Pedro.


Sobre la pared que se sitúan las macetas de “La Regaora”, se puede ver uno de los torreones de la muralla, es de época cristiana y estilo gótico, fue recuperado a finales del siglo XX, pues se encontraba oculta con una construcción. Posee dos cuerpos, el inferior circular y el superior octogonal, se encuentra adosado a la muralla que fuera en su inicio romana. El acceso a la sala de la parte superior se realiza por el huerto del convento de “Capuchinos”.
